Con las primeras lluvias del otoño el ciervo se hace dueño del monte, y desde la ciudad siempre surgía el momento de subir a escuchar sus bramidos retadores.
¡Qué mas daba el coche en el que desplazarse por esas curvas infernales que ascendían hasta los alrededores de las Majadas! Lo importante era llegar hasta la Peña del Reloj (lugar privilegiado y preferido por los primos Alegría) y una vez allí asomarnos al mundo animal mientras compartíamos algún que otro cigarrillo.
El Patrol de Aldo, el Suzuki del Pepi, o el siempre peligroso Golf de Tonono. Tres de los tronos más utilizados por una pandilla de divertidos exploradores metidos a seguidores de Rodríguez de la Fuente.
Espero que todavía suenen entre las rocas algunas de las patéticas pero sentidas llamadas exhortadas por nuestras gargantas (mención especial a las ofrecidas por "La Liebre", con su particular tono vocal).
martes, 24 de septiembre de 2013
sábado, 14 de septiembre de 2013
30.- SAN MATEO
Los días de vaca son de los que se esperan a lo largo del año.
Por desgracia en los últimos años no siempre he podido
disfrutarlos, pero vale la pena escaparse y pasar una jornada con los amigotes
por la Plaza Mayor.
Es curioso que los estemos celebrando en grupo (más o menos
numeroso) durante más de 30 años y nunca nos hayamos lanzado a formalizar una
peña. Ni falta que nos hace. Vestimos como queremos (algunos incluso
desempolvaban las zapatillas de deporte para tan magna ocasión), nos movemos
por donde nos place (aunque durante muchos años nos hiciéramos fuertes en el
rincón de la Ronda del Huécar, tras duras disputas con los GBO y otros
invasores), bebemos y comemos lo que nos apetece (llegando a ganar el concurso
de gachas de mano de nuestro espigado cocinero).
ANOS 80
De nuevo, ritual para preparar las tardes mateas. Compra en la
bodega Ludeña para refrescar las juveniles gargantas ávidas de fiesta. Diversas
pruebas con vino tinto, blanco, coñac, vermout, canela (pa´ animar a las
chicas) para fabricar la zurra más gustosa y fresca, y si se presta (y
los camioneros nos dejan) acompañarla de fruta variada. Lástima que gran
porcentaje terminara pegada a nuestras camisetas.
AÑOS 90
Se concreta el paso atrás iniciado por el sector femenino a las
primeras actividades de la tarde. Los varones, lejos de quedarse en casa,
quedan a comer, ya sea en el patio del Martillo,
en casa de Coronardi o en restaurantes y bares concertados. Unos cacharros
jugando al ladrillo frente a la puerta de la Tinaja y posterior destino “a
Escalón”, donde dar rienda suelta a nuestra imaginación. Nuestro recuerdo a
todos los personajes (mellados o no) que nos acompañaban mientras caían los
botellines servidos por el incansable Tomásssh. Ahí afloraban los cánticos
populares, las faenas toreras del Chori, las batallas de agua (por lo menos) y
el paseo de la vaca al último rincón del mostrador.
SIGLO XXI
La edad y los compromisos laborales y familiares no perdonan. Las
bajas son comunes entre el grupo, pero aparecen elementos nuevos: los niños,
las barbacoas y los mojitos. Acompañados de la familia, el resto de miembros
infantiles se van incorporando a los actos gastronómicos, incluso con
privilegios municipales que les permiten ver las carreras de las vacas desde el
mismísimo balcón del Ayuntamiento.
Eso es la Vaca. Fiesta en la calle, comida, bebida, besos y
abrazos, escaleras, música y morcillas. ¡Viva San Mateo!
Pdta: imagino que han advertido la presencia del ejemplar
marsupial junto a su familia en la parte izquierda de la primera foto.
martes, 10 de septiembre de 2013
29.- ESTAMOS DE VUELTA
Se cumplió el calendario vacacional como se esperaba. Con algún contratiempo, que a buen seguro se solucionará, y con variedad meteorológica que alteró parte de las actividades.
Me gusta Cuenca. Mi organismo se pone en hora cuando vuelvo allí.
Altiva, irregular e inesperada. Pero también algo abandonada y a cola de pelotón. Tampoco es del todo malo, sobre todo para los que vamos en días de ocio.
Traigo un zurrón de imágenes, sensaciones y temas que tratar, aunque ninguno de mis seguidores haya aportado lo más mínimo para que este blog continúe, por lo menos durante algunos años más.
Me gusta Cuenca. Mi organismo se pone en hora cuando vuelvo allí.
Altiva, irregular e inesperada. Pero también algo abandonada y a cola de pelotón. Tampoco es del todo malo, sobre todo para los que vamos en días de ocio.
Traigo un zurrón de imágenes, sensaciones y temas que tratar, aunque ninguno de mis seguidores haya aportado lo más mínimo para que este blog continúe, por lo menos durante algunos años más.
miércoles, 14 de agosto de 2013
28.- VACACIONES DE VERANO
Este blog cierra unos días por vacaciones.
Durante este tiempo de descanso espero vuestras sugerencias, aportaciones gráficas o literarias, y demás ideas que se os pasen por vuestras cabezas.
Necesito algo de ayuda exterior para ampliar recuerdos.
Durante este tiempo de descanso espero vuestras sugerencias, aportaciones gráficas o literarias, y demás ideas que se os pasen por vuestras cabezas.
Necesito algo de ayuda exterior para ampliar recuerdos.
lunes, 5 de agosto de 2013
27.- LA FRONTERA
La estrecha franja que separa la infancia de la juventud, o tal vez la barrera que de repente aparece entre la pubertad y la adolescencia.
¿Quién ha olvidado aquellos agostos en los que hicimos del Horcajo nuestro hogar?
Un lugar donde descansar de las andanzas nocturnas mientras duraban las fiestas en honor a la Virgen de Belén. Donde interpretar, como veteranos, el arte de subsistir durante una semana con la comida y dinero previstos para tan solo tres días, ¡y con la misma ropa! ¡Qué gratificante ( y curioso) momento en el que, por parejas y tríos, permitieron ducharnos en casa de los propietarios del robusto Comando!
Sucedió por entonces que alguien, por subirse a los árboles, se ganó un mote de por vida. No hace mucho, este mismo zagal escribió unos versos recordando aquellas vivencias de los que os pongo un extracto:
¿Quién ha olvidado aquellos agostos en los que hicimos del Horcajo nuestro hogar?
Un lugar donde descansar de las andanzas nocturnas mientras duraban las fiestas en honor a la Virgen de Belén. Donde interpretar, como veteranos, el arte de subsistir durante una semana con la comida y dinero previstos para tan solo tres días, ¡y con la misma ropa! ¡Qué gratificante ( y curioso) momento en el que, por parejas y tríos, permitieron ducharnos en casa de los propietarios del robusto Comando!
Sucedió por entonces que alguien, por subirse a los árboles, se ganó un mote de por vida. No hace mucho, este mismo zagal escribió unos versos recordando aquellas vivencias de los que os pongo un extracto:
La Frontera, luna llena
La Cipri en la verbena, y Argimiro en su bodega
Un morreo a la primera, ¡ y una cabra y una cuerda!
Unos vasitos de vino, y en vez de agua, aguardiente
y el "Play de Game" en la frente.
martes, 30 de julio de 2013
26.- SANTIAGO DE LUTO
Cuando hace unos días escribía con alegría los recuerdos de mis visitas a Santiago no imaginaba que la tragedia acechaba a muchas otras personas que con ilusión viajaban para visitar al Apóstol. Desde aquí les brindo el abrazo que nunca llegaron a realizar.
No sabía si mostrar mi desprecio hacia TODOS los "medios de comunicación" (¡menuda expresión tan pintoresca para denominarse de otro modo distinto a lo que todos conocemos como carroña!), que suelen aprovechar las catástrofes para sacar provecho de un modo u otro. Pero tampoco me podía quedar callado.
¡Váyanse a la mierda, a hacerle fotos a las moscas y entrevistar a los escarabajos peloteros!
No sabía si mostrar mi desprecio hacia TODOS los "medios de comunicación" (¡menuda expresión tan pintoresca para denominarse de otro modo distinto a lo que todos conocemos como carroña!), que suelen aprovechar las catástrofes para sacar provecho de un modo u otro. Pero tampoco me podía quedar callado.
¡Váyanse a la mierda, a hacerle fotos a las moscas y entrevistar a los escarabajos peloteros!
miércoles, 17 de julio de 2013
25.- SANTIAGO
Vivo rodeado de ellos, y todos muy queridos.
Incluso de pequeño había gente que me llamaba así por ser hijo de mi padre, y ahora hacen lo mismo por ser padre de mi hijo.
Quien haya sacrificado unos días de vacaciones para saborear lo que es el Camino de Santiago podrán disfrutar más de lo que os estoy contando.
Caminar durante días por los senderos que llevan hasta la Catedral de Santiago es una experiencia que queda para siempre. Cualquiera que sea el motivo por el que se realice. No existen pegas ni excusas. Cada metro y cada instante depara una sensación distinta, ya sea religiosa, personal, mística, sentimental o placentera. Incluso gastronómicamente es incomparable (por cierto ¡vaya mariscada nos metimos en La Coruña!)
Durante más de 100 km tuve la oportunidad de compartir estos momentos con algunos de mis mejores amigos, y cada vez que veo fotos o recuerdos de esos días, brotan nuevas ganas de volver a terminar otro tramo.
Recién recuperado de mi múltiple fractura del píe tuve la suerte de visitar los tejados de la Catedral y de asistir a una misa desde el mismo centro del altar mayor, sentado a escasos metros del botafumeiro, sintiendo en mi rostro la corriente de aire que movía cuando ascendía.
Todavía estamos a tiempo de ir periódicamente a desgastar las piedras de Castilla, Asturias o Galicia. No debemos dejarlo pasar. La concha del peregrino colocada en la Puerta de Valencia os lo debe recordar cuando paseís por ahí.
Incluso de pequeño había gente que me llamaba así por ser hijo de mi padre, y ahora hacen lo mismo por ser padre de mi hijo.
Quien haya sacrificado unos días de vacaciones para saborear lo que es el Camino de Santiago podrán disfrutar más de lo que os estoy contando.
Caminar durante días por los senderos que llevan hasta la Catedral de Santiago es una experiencia que queda para siempre. Cualquiera que sea el motivo por el que se realice. No existen pegas ni excusas. Cada metro y cada instante depara una sensación distinta, ya sea religiosa, personal, mística, sentimental o placentera. Incluso gastronómicamente es incomparable (por cierto ¡vaya mariscada nos metimos en La Coruña!)
Durante más de 100 km tuve la oportunidad de compartir estos momentos con algunos de mis mejores amigos, y cada vez que veo fotos o recuerdos de esos días, brotan nuevas ganas de volver a terminar otro tramo.
Recién recuperado de mi múltiple fractura del píe tuve la suerte de visitar los tejados de la Catedral y de asistir a una misa desde el mismo centro del altar mayor, sentado a escasos metros del botafumeiro, sintiendo en mi rostro la corriente de aire que movía cuando ascendía.
Todavía estamos a tiempo de ir periódicamente a desgastar las piedras de Castilla, Asturias o Galicia. No debemos dejarlo pasar. La concha del peregrino colocada en la Puerta de Valencia os lo debe recordar cuando paseís por ahí.
viernes, 5 de julio de 2013
24.- DE CUANDO NOS DEJABAN ACAMPAR, ... , O NO
Pues efectivamente, hubo un tiempo en el que, para estas fechas en el que cada uno ya había formalizado la matrícula del curso siguiente, nos organizábamos para irnos de acampada.
Tras un proceso sencillo, pero rigurosamente regido por Papá Oso (dueño de la tienda ¡con doble techo!) se iniciaban los preparativos de la aventura campestre.
1.- Unas cañas para acordar la lista de la compra. Comida ligera, de peso y de digestión. Eso si, que no faltara la fabada, los callos, los cientos de latas de conservas y botellas varias de marcas ahora irreconocibles.
2.- Quedada para comprar en los Pichones, y después unas cañas.
3.- Reparto de pesos entre los participantes de la expedición. A la "liviana carga" gastronómica, había que sumar las piezas de la tienda del K. Resistente, bien confeccionada y tan pesada como el paso de S.Pedro.
4.- Si no existía conflicto en cuanto al destino, se fijaba fecha y hora de salida, e incluso alternativas del transporte hasta el punto de origen de la marcha.
Puestos en marcha, el transcurso de los días y las noches habitualmente albergaba un remolque de sorpresas: pieles sensibles afectadas por picaduras de insectos, fueggtes tormentas de la Segggganía Conquense, despistes orientativos con desenlaces felices, baños refrescantes en bellos parajes serranos, juegos de cartas buscando voluntario para fregar, destacamentos en busca de la leña perdida, cánticos y estribillos pegadizos que perdurarían durante el resto del verano.....y por supuesto, fuego de campamento.
El tiempo demostró que las espaldas resistían mejor la carga sin los 25 Kg de tienda de campaña, que las literas con colchoneta eran más confortables que los irregulares firmes donde recostábamos, y que la hoguera daba más juego, y más humo, que el camping gas (que también pesaba lo suyo).
¡Señor, pero cuanto peso aguantábamos caminando por esas carreteras y veredas! Algunos de los que ahora se van por Pirineos y Gredos me gustaría verlos con aquellas equipaciones. Y por supuesto sin móviles, ni gepe-eses.
¡Señor, pero cuanto peso aguantábamos caminando por esas carreteras y veredas! Algunos de los que ahora se van por Pirineos y Gredos me gustaría verlos con aquellas equipaciones. Y por supuesto sin móviles, ni gepe-eses.
Tiempo quedaba para que llegara el invierno y cambiar las soleadas jornadas estivales por otras rodeados de nieve y frío. Pero eso vendrá en otro momento.
miércoles, 26 de junio de 2013
23.- ARTE CONQUENSE
La mayoría de la gente podrá relacionar la cultura y pintura de Cuenca con Zóbel, Torner o Saura. Para mi, por encima de todos ellos, está el que fue profesor nuestro y gran estudioso de la historia y geografía conquense.
Me impresionó por su facilidad de dibujar sobre la pizarra, con tiza decenas de manos en distintas posiciones. Su conocimiento de la anatomía humana y su dedicación para componer escenas, muchas de ellas plasmadas en retablos o cúpulas de iglesias.
Aquí un ejemplo de lo clásico de su pintura y de lo complejo de su técnica.
Alfonso VIII en el centro, sosteniendo el copón del escudo de Cuenca. Algunas de las figuras que le acompañan son Hervas y Panduro, Fray Luis de León, los hermanos Valdes o Gil de Albornoz, además de religiosos, artesanos, herreros, plateros o tejedores.
Recomiendo el libro " Victor de la Vega", que repasa su trayectoria y obra, escrito por Ana Belén Rodríguez y Pedro Miguel Ibáñez.
Me impresionó por su facilidad de dibujar sobre la pizarra, con tiza decenas de manos en distintas posiciones. Su conocimiento de la anatomía humana y su dedicación para componer escenas, muchas de ellas plasmadas en retablos o cúpulas de iglesias.
Aquí un ejemplo de lo clásico de su pintura y de lo complejo de su técnica.
Alfonso VIII en el centro, sosteniendo el copón del escudo de Cuenca. Algunas de las figuras que le acompañan son Hervas y Panduro, Fray Luis de León, los hermanos Valdes o Gil de Albornoz, además de religiosos, artesanos, herreros, plateros o tejedores.
Recomiendo el libro " Victor de la Vega", que repasa su trayectoria y obra, escrito por Ana Belén Rodríguez y Pedro Miguel Ibáñez.
lunes, 10 de junio de 2013
22.- LA PLAZA
Alguien no hace mucho decidió cambiar la fisonomía de la Plaza Mayor de Cuenca sustituyendo el vetusto empedrado de canto rodado por un inmaculado firme de granito y piedra pulida. Si su intención fue mejorar el aspecto general, en mi opinión no lo consiguió. Si el objetivo era más bien personal y creía que pasaría a la historia, puede que acertara, pero por su rotundo fracaso.
No hay mas que observar el estado original y el posterior.
Descubriendo diferencias, aparte del color de las casas (tan discutido por el gran Víctor de la Vega), lo que más llama la atención es el arbolado. Hace poco, al ver mi hijo la primera foto me preguntó "¿es que en la Plaza había árboles?". La afirmación posterior a mi respuesta fue contundente. "Pues estaba más bonita antes".
Pues sí Señor Alcalde, era muchísimo más atractiva antes de su disparatada decisión. En la segunda foto se intuye que la intención de sustituirlos por nuevos ejemplares no cuajó, y la última broma de los magnolios ha resultado ser una gran pantomima.
Me temo que pasarán años buscando alternativas que maquillen aquella mutilación, y algún día, cuando haya dinero en las arcas públicas, otro nuevo alcalde pondrá patas arriba todo para recuperar la imagen del siglo XX.
Y del pavimento, tres cuartos de lo mismo. Habrá opiniones contrarias, no lo dudo, pero la piedra de la tierra redondeada por el paso de los años no puede ser mejorada por los adoquines tallados a kilómetros de aquí.
Muchos pasamos ratos de nuestra juventud sentados en la barandilla compartiendo cerveza y bocadillos de mortadela con pepinillos junto a nuestros amigos. Hablábamos del fútbol de la época, contábamos chistes más o menos verdes mientras veríamos pasear los grupos de sexo opuesto. Esas imágenes, aunque muchos lo hayan intentado, no nos las borrarán.
No hay mas que observar el estado original y el posterior.
Descubriendo diferencias, aparte del color de las casas (tan discutido por el gran Víctor de la Vega), lo que más llama la atención es el arbolado. Hace poco, al ver mi hijo la primera foto me preguntó "¿es que en la Plaza había árboles?". La afirmación posterior a mi respuesta fue contundente. "Pues estaba más bonita antes".
Pues sí Señor Alcalde, era muchísimo más atractiva antes de su disparatada decisión. En la segunda foto se intuye que la intención de sustituirlos por nuevos ejemplares no cuajó, y la última broma de los magnolios ha resultado ser una gran pantomima.
Me temo que pasarán años buscando alternativas que maquillen aquella mutilación, y algún día, cuando haya dinero en las arcas públicas, otro nuevo alcalde pondrá patas arriba todo para recuperar la imagen del siglo XX.
Y del pavimento, tres cuartos de lo mismo. Habrá opiniones contrarias, no lo dudo, pero la piedra de la tierra redondeada por el paso de los años no puede ser mejorada por los adoquines tallados a kilómetros de aquí.
Muchos pasamos ratos de nuestra juventud sentados en la barandilla compartiendo cerveza y bocadillos de mortadela con pepinillos junto a nuestros amigos. Hablábamos del fútbol de la época, contábamos chistes más o menos verdes mientras veríamos pasear los grupos de sexo opuesto. Esas imágenes, aunque muchos lo hayan intentado, no nos las borrarán.
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